martes, 1 de octubre de 2019

Reinicio de la afirmación y de la resistencia.

A modo de microfilosofemas reinicio este bolg, y lo hago ahora provisionalmente con el espiritu del primer Wittgenstein: sobre aquello de lo que se puede decir algo afirmativa y como resistencia, de lo que se puede hablar, se lo puede hacer claramente; y de lo que no se puede hablar no se puede decirlo claramente. Bien, manos a la obra que hay mucha totalidad que desnaturalizar.

sábado, 2 de diciembre de 2017

El polemizar "quínico".

Cuando se dialectiza con el "pensamiento de la ocupación", cuando "partisanamente", o como "maquí" simbólico, se polemiza con la ideología hegemónica o con aquellas jergas contrahegemónicas que solapadamente esconden más del autoritarismo de siempre, se VIVE con mayúsculas una vida filosófica; como aquella de los "cínicos" del pasado. En cambio, cuando se vive consintiendo con el pensamiento de la "ocupación"... ya no se piensa por sí mismo... y se abandona el "bosque o el monte" de la lucha y se la pasa viendo como acomodarse con las "jergas de grupo" que van a garantizar reconocimiento seguro.

sábado, 5 de agosto de 2017

El populismo sin fin.

El populismo tiene larga vida en el siglo xxi. El capitalismo de elite profundiza desigualdades económicas, sociales y culturales. En una sociedad así es muy difícil la autoproducción de una subjetividad independiente. Porque las desigualdades profundizadas por un capitalismo que sólo garantiza determinados niveles de seguridad para una minoría lanza a las mayorías a la producción de dispositivos de "contención", fortaleciendo la "forma estado" paternalista. Larga vida tendrán esos dispositivos de contención de quienes se subsuman en la derrota producida por las desigualdades establecidas.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Resistencia simbólica.

Pasan los días, meses, años y el "relato nac&pop" sigue ganando adeptos; decíamos en la última y vieja entrada anterior. Mucha gente, como decía Vaneigem, es permeable al relato, tanto por su dependencia clientelar a la política de turno, como por cierta complicidad oportunista. Los maquis simbólicos, resistentes a las concepciones omnicomprensivas totalizantes, estamos siendo rodeados, segados poco a poco, cosechados y transmutados en la rebeldía, y poco a poco regenetizados por el relato "nac&pop". ¿Qué hacer cuando todo un conjunto de "aparatos ideológicos" están "ocupados", tomados por el discurso de la "democracia orgánica corporativa" y hegemónica de los oportunistas del populismo de turno? Algunos seguiremos resistiendo y seguiremos aprendiendo para hacer frente al "relato Leviatán" que subsume a la Argentina en la más destemplada servidumbre voluntaria de su historia política. La lucha está en los significantes, decíamos, no en los significados; como si se pudieran resignificar los tópicos comunes para relanzarlos en un renovado discurso. Para cambiar el discurso, para cambiar el relato, habrá que forjar nuevos significantes o reflotar aquellos deliberadamente ocultados por el populismo omnicomprensivo que se nos baja día a día, a cada hora. Es hora de una agenda simbólica nueva. Invito a los (im)posibles lectores a contrarrelatar el relato legitimador del populismo argentino. Tarea monumental. Sabemos que muchos "maquis", partisanos, han sido derrotados..., tal vez quede el exilio interno, el "bosque" de Bradbury, donde los rebeldes se refugien creativamente para recrear la memoria de aquellos significantes hoy "destituidos" por el relato totalizante del populismo oportunista disciplinador actual. A no aflojar. Cada día a contrarrelatar...

miércoles, 21 de diciembre de 2011

La "insurgencia" se hace con "armas"

Parece cierto, así lo dice lo cuantitativo, algunos "científicos sociales" están de parabiénes con el gobierno K-peronista. Más inversión en investigación social, más "conicet" para lo filosófico-social. Claro, en tanto los investigadores "compren" los tópicos en boga y se subsuman en la dirección y para la justificación de la extensión del régimen simbólico nacional y popular. Y así circulan con potencia los tópicos comunes: "inclusión" social, lucha contrahegemónica nacional y popular, y toda la parafernalia estilistica y retórica del "relato" de la resignificación K.
Me viene a la memoria una cita que rescaté de un texto de R. Vaneigem, Tratado del saber vivir para uso de las jóvenes generaciones; parrafito que dice: "Actualmente las gentes están invitadas a una gigantesca cacería de mitos y de tópicos, pero -no nos hagamos ilusiones- son enviados sin armas o, peor aún, con las armas de papel de la especulación pura, al pantano de las obligaciones..." (p.61)
Lindo textito, nos deja pensando.
Los agentes del campo nacional y popular invitan a resignificarlo, a reactualizarlo... y muchos marchan felices y convencidos a las "fauces" de esos mitos y tópicos (sin ver los "colmillos" que los desgarran); y son engullidos sin darse cuenta, ¿sin darse cuenta?
¿Son filósofos?, ¿son científicos? o más bien mercaderes del saber.
Un filósofo no sale "de cacería" (de mitos o tópicos del sentido común) sin armas. Tiene que ir bien pertrechado; claro, a veces uno comprende, cuando las vituallas escasean aparece la tentación del antro común. Las palabras resisten las "piruetas" eruditas.
Pero no se puede hacer guerrilla simbólica sin "conceptos de guerra", sin, incluso una efectiva, maquinaria de guerra.
La "resignificación nac&pop" es la trampa de la trama de la comunidad (organizada) corporativa argentina. Y no se puede enfrentarla sin armas, o dicho de otra manera, con los mismos significantes, o con la misma "resonancia" semántica. La insumisión simbólica requiere nuevos conceptos insumisos, nuevos significantes. Sólo así se puede desmontar la trama tejida por los "descubridores de zonceras".
Algunas armas: están ahí. Son las "zonceras libertarias", las "zonceras nominalistas", buenas y zafías armas contra aquellos mitos y tópicos que nos recluyen en la fatalidad de un supuesto "ser nacional".

viernes, 25 de noviembre de 2011

El relato kirchnerista con plazo fijo.

Ahora sí, el relato nac&pop tiene plazo fijo. A partir del 10 de diciembre de 2011, la Presidente Cristina Fernandez dispondrá de mayoría absoluta en ambas cámaras del poder legislativo. No habrá excusas. Con todo el poder de su abrumadora reelección, la señora presidenta podrá efectivizar la Reforma Financiera, la Reforma Tributaria, para transformar el esquema regresivo impositivo en uno progresivo. Tendrá el poder de hacer cumplir la Constitución Nacional, en especial el Art. 14 bis. Podrá realizar las transformaciones estructurales que el país necesita y que por lo demás expresan diariamente los diletantes nac&pop del gobierno.
Alguien diría: por fin el relato dispondrá de herramientas constitucionales para las transformaciones nacionales y populares.
Para no estar apurado (aunque llevan más de 8 años gobernando), esperemos otros 6 meses, el relato pasará de significantes, de flatus vocis a realidad material efectiva.
Además, la señora presidenta, cuenta con la trama corporativa sindical empresaria para convalidar en la sociedad civil las transformaciones que proponga la mayoría de la sociedad política.
Esperemos, son sólo 6 meses.
Veremos si el "relato" seguirá como "relato sin más", o bien el relato era un paso previo de fortalecimiento de la conciencia nacional, preparatorio del material: "proyecto nacional".
Tengamos fe... ¿Será así, sucedera esto? O más bien estaremos entrando en la fase final del relato kirchnerista.
Porque, me imagino, quién podrá seguir sosteniendo el "relato" si éste no se traduce en praxis concreta.
Bueno..., el peronismo da, en especial para sostenerse en el poder apelando al magmático imaginario forjado por la exitosa contraofensiva católica-corporativa del siglo XX (la trama de la que hablabamos), que vino a redefinir y a reconfigurar la estructura de clases de la sociedad argentina (clases populares obedientes a la estructura "señorial" heredada). Contraofensiva aquella, que configuró, además, una trama social y política con una estructura de partido policlasista y sindicalismo corporativo obediente. El peronismo es efectivo en la utilización e invención de un "primitivismo político a la Argentina"; sostenido y justificado por un imaginario que nos tiene agarrado de las "pelotas" y nos impide (nos (E)vita) construir una alternativa realmente democrática y libertaria.

viernes, 2 de septiembre de 2011

La trama que entrampa.

Entonces: ¿cuál es la trama que entrampa a la sociedad argentina en el nacionalpopulismo? (Uno está tentado a escribirlo con "z" atento al fascismo de la Triple A y de montoneros, entre otras expresiones del peronismo) Preguntémonos: ¿cómo se consolidó la trama de captura social nacional-católica corporativa, que capta energías rebeldes?; ¿Cómo se sostiene y se reformula, y parece el "eterno retorno" de un primitivismo premoderno, prepotente, preindividual?; ¿qué trama embrolla, entrampa, repliega, las potencias individuales, condenándoles a las impotencias del patronazgo que promueven los mitoides de la teología política "nacional y popular"?
Aquí, por ahora, sólo conjeturas, esbozos y "resistencia partisana". Es difícil la guerrilla semiótica, la trama tiene entramado vastos territorios teóricos y prácticos. Aparece en la cultura argentina, a veces insólitamente conviviendo y a veces generando crisis, profundas contradicciones entre hegemonías. Y esto es lógico que suceda. Lo triste es percibir que uno (y muchos) nada tiene que ver con ellas, que repudia a estas por ser expresión, modos de captura del Leviatán social y estatal. Por un lado, los famosos sectores oligárquicos, diversos, y a veces con intereses contrapuestos. Expresión, también, del "microfascismo" vernáculo. No es que sólo le interese exportar y, entonces, "la pucha" dicen los nacionalpopulares les cuesta agregar valor industrial a los productos argentinos. No, sólo le interesa, como es propio de todo sector del capital: maximizar beneficios. Y si eso lo puede hacer, más rápido, a través de las enormes riquezas agrícolas del país, lo hace por ahí. Si el máximo beneficio lo obtiene parasitando al Estado, "chupándole" subsidios y así tímidamente manufacturando producto, lo hace por ahí, en tanto oligopolice o monopolice "nichos" del mercado interno. El "relato" nacionalpopulista habla de la falta de "conciencia nacional" de estos sectores y por eso los presentan como enemigos oligarcas, en tanto no se convierten y asumen ese mitoide absurdo y contra-natura de "empresariado nacional". En el capitalismo, el capitalista maximiza beneficios y en su ecuación económica no entran acciones sociales con arreglo a valores morales o éticos, sino sólo la "ética" de la racionalización con arreglo a fines (Weber); y esto pasa acá, en la China o en Marte..., o mejor, en Pandora!!!
Por otro lado, el vasto "partido" de los creyentes, de los seguidores, de los acólitos, del mito que afirma que los argentinos, los latinoamericanos ¡¡"inventamos la pólvora"!! Que sostiene que la resistencia anticapitalista puede llevarse a cabo por una "reforma espiritual" del empresariado y sus siervos. Que lo que importa es construir un proyecto de país integrado, "sin exclusiones", sólo bastando con tímidas redistribuciones (clientelares) de la riqueza; sin cambios estructurales. Para ello, un "festival" de subsidios especialmente al empresariado campesino, citadino y financiero. Y un "festival" de la tristeza y la impotencia de aquellos captados por el clientelismo político. Estos "partidarios" construyen "la trama", y disponen de medios: económicos, pues manejan el estado y son como el "pulgón", casi inextinguibles, diría Nietzsche. Pero además, como una expresión de "cabotaje" del hombre unidimensional posfordista, están convencidos de que la "pólvora" la inventaron ellos, y repiten, en cada lugar y ocasión, el microfascismo teórico de su "cantinela".
Al mejor estilo patrimonialista de los órdenes de dominación política tradicional, usan lo público como dispositivos de captura de las individualidades; enseguidas subsumidas y seducidas por los mitos tribales de la identidad popular, del proyecto nacional..., etc. "Flatus vocis"
Y por algún lado, desertando, en las perifierias, como aquellos memoriosos de Bradbury, dedicados a almacenar en la memoria los libros prohibidos, están las micro-partisanías que aborrecen los espíritus de tribu, la captación de las potencias individuales y por todos los medios intentan "devenir revolucionariamente individuos".
Pero la trama está ahí, en la primera de cambio de atención, atrapa. Hay que estar alerta. Porque a veces los nacional y popular se disfrazan de socialdemócratas y son tipos encantadores. (Cuantos favores le ha hecho la socialdemocracia argentina al nacionalpopulismo telúrico)
Y así lo público, el estado, se propone el lugar desde donde edificar la "comunidad organizada"..., aunque haya "anos contra-natura por doquier"!!! Lo importante es seguir "chupando", "viviendo" de la trama; contener, clientelar, mesetear a los empobrecidos por la bestia del Leviatán del capital. Y seguir, construyendo mil y uno mitoides para entrampar a las conciencias débiles...
Sin embargo, los "nominalistas de izquierda" seguiremos en la resistencia.